“…la traducción chirría estrepitosamente en cuanto asoman tímidamente la cabeza”

El poder y la música

LUIS GAGO

“Como suele ser tristemente habitual, y a pesar de que Barnes se refiere muy tangencialmente a la música de verdad (y es aquí donde radica la grandeza de Shostakóvich) y de que su prosa apenas contiene términos musicales como tales, la traducción chirría estrepitosamente en cuanto asoman tímidamente la cabeza. No puede hablarse, por ejemplo, de un “fabricante de violines” (p. 24) o de que ­alguien los “fabricaba como pasatiempo” (p. 55), sino, en todo caso, de un “constructor” o de que los “construía”. Las preposiciones también juegan malas pasadas: no existe el género del “trío de piano” (p. 27), hasta gramaticalmente incorrecto, y debe decirse con piano, como tampoco cabe hablar de una “sonata de violonchelo” sino paraviolonchelo. “En tono mayor” y “en tono menor” (p. 69) o, aún peor, “en escala mayor” (p. 192) son también errores muy burdos, ya que Barnes quiere decir “en modo mayor” y “en modo menor”. Tampoco existe el “clarinete principal” (p. 95) o el “fagot principal” (p. 186) en una orquesta, sino que se trata en ambos casos del clarinete o el fagot “solista”. Pero la palma se la llevan dos patinazos al comienzo: cuando Barnes dice que el padre y la madre de Shostakóvich “played four-handed piano”, el traductor obra el prodigio de que los 20 dedos fueran del padre en solitario: “tocaba el piano a cuatro manos” (p. 31); y al referirse indirectamente al oído absoluto del compositor con su lejano recuerdo de “four blasts of a factory siren in F sharp”, nos encontramos con “el fa agudo de los cuatro pitidos de la sirena de una fábrica” (p. 18), en vez de, con más corrección y menos agudeza, “cuatro toques de sirena en fa sostenido de una fábrica”.”

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/05/13/babelia/1463138846_039628.html

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